Durante décadas, en el estado Bolívar en Venezuela, se ha llevado a cabo una explotación minera descontrolada y acelerada que cada día afecta más no sólo al ecosistema, sino también a la población, y en este caso directamente a la comunidad Indígena, que por ley, debería estar protegida.
El uso del mercurio afecta directamente al organismo de estos ciudadanos, que además se han visto desplazados ante las fuertes mafias que se han apoderado en la región.
Son innumerables denuncias realizadas a nivel nacional e internacional, pero que desafortunadamente no han servido de nada para controlar esta situación. Es por ello que se amerita que instancias internacionales como incluso la ONU, tome cartas en el asunto. Para ello invitamos a ver el siguiente material:


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